En primer lugar es importante distinguir los conceptos de competencia y atribución.

Las competencias adquiridas son los conocimientos y habilidades obtenidos que identifican a un profesional con todo aquello que sabe hacer, independientemente del medio por el que lo haya aprendido, y suelen estar definidas en los planes de estudio. En el terreno profesional es la capacidad de ponerlas en práctica.

Las atribuciones profesionales en cambio, son su capacidad legal para realizar determinados trabajos bajo su responsabilidad. Acotan el contexto en los que un profesional puede desarrollar su actividad, definen las condiciones para dicho desarrollo y establecen las limitaciones que pueda haber dentro del ámbito de la profesión. 

En nuestro país, la Administración del Estado es la encargada de fijar las atribuciones. Un Colegiado que haya obtenido una titulación ha acreditado poseer unas Competencias determinadas, que le sirven de "carta de presentación" en el Espacio Europeo de Educación Superior - EEES, pero la obtención de Atribuciones Profesionales es diferente según países. Una determinada titulación puede, en España, dar lugar a Atribuciones Profesionales, pero no las asegura en otros países del EEES.


LEGISLACIÓN

Diversas normas administrativas y disposiciones legales regulan la actividad profesional del Arquitecto Técnico, las dos principales son la Ley 12/1986 y la tan renombrada Ley de Ordenación de la Edificación, también conocida como LOE.

La inicial fue la Ley 12/1986, que ha regulado sus atribuciones subrayando el carácter independiente y autónomo y la plena responsabilidad de su ejercicio profesional. Entre las atribuciones que la Ley reconoce a los Arquitectos Técnicos se incluyen las que eran propias de la anterior titulación de aparejador, y entre ellas es de destacar la que dice que “por su condición de especialistas en materiales, control de calidad, construcción y seguridad e salud, toda obra de arquitectura requiere la intervención de un Arquitecto Técnico en la dirección de su ejecución material”. También se establece, entre otras, la facultad de los arquitectos técnicos para la elaboración de proyectos de “intervenciones parciales en edificios construidos que no alteren su configuración arquitectónica”.

Trece años después, la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) definiría qué se entiende por alteración de la configuración arquitectónica, definición esencial por constituir el límite de la habilitación legal de los arquitectos técnicos en este tipo de obras, y ha sido precisamente su indeterminación la causa de numerosos conflictos de competencias.

La LOE limita las obras que alteran la configuración arquitectónica a las que tengan carácter de intervención total y a las parciales que produzcan una variación esencial de la composición general exterior, la volumetría, o el conjunto del sistema estructural, o tengan por objeto cambiar los usos característicos del edificio. El resto de intervenciones en edificios construidos no tienen consideración de edificación a efectos de la LOE y, por tanto, no están sujetas al régimen de habilitación profesional de los proyectistas y directores de obra que esta ley establece en función del uso principal de la edificación. Como tampoco lo están las de carácter parcial en edificios catalogados, o con algún tipo de protección de carácter ambiental o histórico-artístico, que no alteren los elementos protegidos. Para éstas y para las que no alteran la configuración arquitectónica, los arquitectos técnicos contamos con atribuciones legales, recogidas en la ya nombrada Ley 12/1986, para intervenir como proyectistas y directores de obra.

En ocasiones se da la duda de qué puede y qué no puede proyectar un Arquitecto Técnico, pudiendo esto disuadir de contratar sus servicios como proyectista en determinados casos. La LOE es bastante clara, y en cuanto a nueva planta son: todas las edificaciones que no estén incluidas en el grupo C del artículo 2.1. de la LOE: uso administrativo, sanitario, religioso, residencial, docente, cultural, aeronáutico, agropecuario, de la energía, de la hidráulica, minero, de las telecomunicaciones, transporte terrestre, marítimo, fluvial, aéreo, forestal, industrial, naval, de la industria del saneamiento e higiene y accesorio a las obras de la ingeniería y su explotación. Las que sí estan incluídas en el grupo C, deberan ser proyectadas por un Arquitecto.

Un AT también puede proyectar todas aquellas obras de nueva planta que no tengan consideración de edificación según el artículo 2.2.a de la LOE. Es decir, construcciones de escasa entidad constructiva y sencillez técnica que no tengan carácter residencial (eventual o permanente) ni público y que se desarrollen en una sola planta. Por ejemplo, a modo de relación más habitual: Garajes y cocheras para uso particular; Piscinas, depósitos y albercas; Construcciones de carácter funerario; Pistas y construcciones deportivas destinadas a uso particular; Pérgolas, porches y cobertizos; Corrales; Casetas y naves sin uso específico; Aparcamientos en superficie; Cerramientos; Invernaderos; Legalización de las tipologías justo nombradas.

En cuánto a la dirección de la ejecución material de la obra (DEO), según al artículo 13.2.a de la LOE, sólo un arquitecto técnico puede dirigir, o legalizar, la ejecución de las obras cuyos usos sean: Administrativo, Sanitario, Religioso, Residencial en todas sus formas, Docente, Cultural. Asimismo, en el caso que el director de obra sea arquitecto, sólo un arquitecto técnico puede dirigir, o legalizar, la ejecución material de las obras cuyos usos sean: Naves industriales, Ingeniería en general, y el resto de tipologías descritas en el artículo 2.1.b de la LOE.

Cabe tener en cuenta que las edificaciones que requieren ser proyectadas por un Arquitecto (A), deben tener su ejecución material de la obra dirigida por un Arquitecto Técnico. Las que puedan ser proyectadas por un AT -y por tanto también por un A- no requieren que dirija la ejecución otro técnico, pues será la misma figura que el proyectista.


Así pues, en cómputo global, tienen un amplio y diversificado abanico de competencias:

  • Tasaciones y valoraciones inmobiliarias. 
  • Certificados energéticos. 
  • Informes periciales.
  • Levantamientos topográficos del terreno, parcelaciones, deslindes y replanteos.
  • Tramitación de licencias de actividad económica municipal. 
  • Certificados para la expedición de licencias.
  • Certificados de antigüedad del inmueble. 
  • Informes sobre el estado de conservación y uso de edificios existente.
  • Informes de inspección técnica de edificios. 
  • Estudio de Seguridad y Salud y Coordinación en ejecución.
  • Dirección de ejecución material de la obra, su control de calidad, y su legalización.
  • Coordinación de los equipos de trabajo. 
  • Colaboración en distintas fases de la elaboración del proyecto ejecutivo (estudio de seguridad y salud, mediciones, planos, cálculo estructural, dimensionado de instalaciones...)
  • Proyectos para edificaciones de escasa entidad constructiva y no incluídas en el grupo C del artículo 2.1 de la LOE.
  • Proyectos de intervención en edificios existentes que no alteren su volumetría, sistema estructural ni uso.
  • Proyectos de obras de urbanización.
  • Proyectos de demolición.
  • Asegurar que se cumple con el presupuesto dentro de un margen acordado con la constructora.
  • Controlar que los materiales utilizados son los prescritos en el proyecto.
  • Docencia.

 


PERSPECTIVAS

Dada la solvencia y experiencia de la arquitectura técnica en el campo del mantenimiento y la rehabilitación de edificios, va a ser el marco de trabajo principal de nuestra profesión en los tiempos que estan por venir, debiendo estar preparados para dar servicios de planificación y gestión del mantenimiento, informando con rigor del estado de edificio y asesorando a sus propietarios de las necesidad técnicas y legales de éste

La intervención sobre edificios existentes proyectando y dirigiendo actuaciones de reforma y de rehabilitación, se deja entrever como la principal actividad del sector de la construcción a medio plazo, en parte por la antigüedad creciente del parque inmobiliario. Especialmente la rehabilitación se plasma como un importante sector de actividad en plena reactivación y futuro auge, para el cual los arquitectos técnicos contamos con amplias atribuciones legales compartidas como proyectistas y directores de obra, y exclusivas como directores de ejecución de obra. 

Conociendo ya un poco mejor las atribuciones de estas profesiones, si perteneces a una de ellas como profesionals liberal o empresa, puedes registrarte en Solobau y ampliar tu campo de trabajo recibiendo solicitudes de clientes en tu zona.