En cualquier obra el papel del arquitecto es determinante por ser -casi siempre- el autor del proyecto, así como para un diseño no sólo armónico sinó también seguro. También lo es el del arquitecto técnico para una correcta planificación y ejecución de la obra de construcción. Sin embargo, a mucha gente no vinculada al sector edificatorio le surgen numerosas dudas respecto al papel del arquitecto y la función del arquitecto técnico, así como en lo referido al alcance de sus atribuciones profesionales. 

  • EL ARQUITECTO. Proyecta, diseña, dirige, controla, decide todos los aspectos técnicos, estéticos y medioambientales, siendo competencia suya y teniendo un alcance en atribuciones muy amplio. En España los estudios se estructuran en 5 años, actualmente con un Grado en Fundamentos de la Arquitectura (300 ECTS) y un máster habilitante para poder ejercer como tal. En ellos los estudiantes han de adquirir conocimientos de:  
    • Sistemas de edificación y arquitectura. 
    • Diseño arquitectónico. 
    • Diseño urbano. 
    • Bellas artes. 
    • Diseño ambiental sostenible. 
    • Estructuras.
    • Tipos de instalaciones. 
    • Gestión inmobiliaria. 
    • Técnicas y utilización de los diferentes materiales. 
    • Leyes y normativas vigentes en edificación y urbanismo.
    • Control del coste de un proyecto. 
     


  • EL ARQUITECTO TÉCNICO. A la profesión regulada de Arquitecto Técnico se accede mediante Grado Universitario de Arquitectura Técnica o de Edificación, de duración 4 años (240 ECTS). Esta profesión es lo que hace años se conocía, como aparejador, la cual es todavía en muchas zonas una denominación también actual, especialmente en el ámbito de las obras. Por supuesto tiene su equivalente en otros países, aunque sin uniformidad en el nombre. Por poner los ejemplos más cercanos y representativos: en Italia es el Geometra, en Francia el Ingénieur du bâtiment et travaux publics, en Alemania el Bauingenieur (Hochbauingenieur concretamente), y en el mundo anglosajón, tan dados como son a la especialización y al qué sabes hacer más que al título, tiene denominaciónes distintas para cada función como son Construction Manager, Builging Technician y Estimator en puestos de oficina técnica; Building Surveyor, Quantity Surveyor, Structural EngineerArchitectural technologist en labores de estudio o despacho; y los más generales y conocidos de Project Manager, Facility Manager y Building Engineer. 

Volviendo a España, este título universitario se cambió en el año 1964 y fue en 1999 donde se dejaron registradas las competencias y atribuciones de ambos profesionales en la redacción de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). En este sentido, se puede decir que la función de un Arquitecto Técnico en obras es la de controlar y supervisar la calidad del proyecto, asegurándose de comprobar que la obra o reforma se está ejecutando según las directrices del arquitecto, y planificando el proceso edificatorio y coordinación de industriales, a la vez que aporta soluciones constructivas. Por lo tanto, las responsabilidades de un arquitecto técnico en obras de edificación son:

  1. Asegurarse que se están utilizando los materiales prescritos por el arquitecto en el proyecto. 
  2. Comprobar que se está cumpliendo con el presupuesto, justificando cualquier variación en éste.
  3. Coordinar los equipos de trabajo necesarios para llevar a cabo la obra. 
  4. Realizar los informes periciales, si se dan.
  5. Hacer mediciones, cálculos, estudios, tasaciones, planos y otros trabajos similares. 
  6. Responsabilizarse de la obtención de los certificados y expedición de licencias.
  7. El desarrollo de planes de seguridad e informes de inspección técnica de edificios. 
  8. La resolución de problemas e imprevistos a lo largo del transcurso de la obra. 
  9. Supervisar la seguridas y salud en obra, así como el control de calidad de materiales y procedimientos.
  10. Asesoramiento técnico a propietarios y constructores.

 

Pero por qué es tan importante la presencia del Arquitecto Técnico en una obra?

Vistas ya las responsabilidades y la vez funciones que tiene su figura, ¿Te imaginas llevar a cabo una obra sin alguien que dirija y supervise todos los dictados prescritos en el proyecto de ejecución? El resultado podría ser el no deseado, incluso caótico en obras de cierta complejidad. Por tanto ésta es una de las razones por las que el arquitecto técnico o el aparejador es tan importante en todo el proceso de desarrollo de una obra. En la web de Control y gestión de obras lo descubreis de una manera más ampliada.

Haciendo un símil, en un concierto de música clásica el arquitecto vendría a ser como el compositor de la melodía, mientras que el arquitecto técnico sería el director de orquesta. Es decir, el encargado de que cada nota sea la correcta, cumpliendo tempos, compás y ritmo. Si aplicamos este concepto al desarrollo de una reforma o proyecto de construcción nos encontramos con las ventajas de contratar a un arquitecto técnico:

  • La calidad y seguridad de las obras está garantizada.
  • Los equipos de trabajo podrán desempeñar su labor según un orden preestablecido, coordinándose y sin entorpecerse unos a otros. 
  • Las obras no se retrasarán de manera innecesaria gracias a la planificación previa realizada, mediante diagrama de Gantt u otros métodos.
  • Todos los pequeños imprevistos serán solventados antes de que se conviertan en un problema mayor. 
  • Tendrás la seguridad de que se utilizarán los materiales plasmados en el proyecto y no otros. 
  • Todos los permisos y licencias necesarios para la ejecución de la obra estarán previamente firmados. 
  • Los trabajos serán dirigidos y controlados en base al presupuesto firmado en la aprobación del proyecto. 

 

Además de los motivos expuesto, en la mayoría de casos la LOE consolida la intervención obligatoria del Arquitecto Técnico como Director de Ejecución de Obras de Arquitectura. 

Aún así, las atribuciones profesionales han generado en muchas ocasiones confusión, controversia e incluso litigios, de modo que en el próximo post trataremos Competencias y Atribuciones.